Utilizo un enfoque integrador, combinando una base psicodinámica con herramientas de la terapia cognitivo-conductual. Las sesiones se desarrollan como un espacio de conversación abierta, donde podamos abordar lo que te está pasando sin juicios y a tu propio ritmo. En algunos momentos, puedo sugerirte ejercicios, registros o reflexiones para trabajar entre sesiones, ya que entiendo que el proceso terapéutico continúa más allá de cada encuentro. El objetivo es que puedas identificar pensamientos y conductas, entender las causas subyacentes y desarrollar estrategias que te permitan afrontar el malestar de una manera más saludable.